Describiremos la pedida y los preparativos de una boda de la década de los 50, concretamente de 1954, para reflejar la manera de actuar tan distinta de aquella época con la de hoy en día.
Web del Recuerdo
Trataremos de describir, de una manera sucinta, una tradición que se ha perdido con el tiempo. Por ello queremos hacernos eco de ésta práctica, para que no quede olvidada, en la memoria de nuestros mayores y podamos disfrutar, todos, de una costumbre que antaño se realizaba en nuestro pueblo.
Esta fiesta ha experimentado un cambio abismal de la época de antaño a la era actual.
Ha pasado de ser una fiesta humilde, sin ninguna pretensión, enfocada sólo para los chicos que iban a hacer el servicio militar y totalmente privada, a ser una celebración multitudinaria donde tanto chicos como chicas de 18 años, celebran su mayoría de edad.
En los años 30, más concretamente, cuando finalizó la guerra, los reclutas estuvieron haciendo el servicio militar durante 3 años, por si acaso se pudieran encender los ánimos de algunas personas y produjeran algún altercado o revuelta. Pero, cuando todo se normalizó, el tiempo que se destinaba para la realización del servicio militar era de un año y medio.
Con el motivo de su entrada en quinta, los jóvenes de 21 años, que era en aquellos tiempos la mayoría de edad, se reunían para organizar una fiesta, después de haber sido sorteados y conocer su destino.
Se ha pasado de manifestar el juego como una inofensiva "pérdida de tiempo" propia de la infancia, a considerarlo de gran importancia; ya que mediante el mismo, el niño da rienda suelta a toda su actividad creativa, poniendo de manifiesto, incluso, su propia vida interior.
Describiremos de una manera concisa las posadas, los bares y las tabernas que existían durante los años 30 y 40.
El ocio es un tiempo recreativo que se dedica a las actividades que no son trabajo, ni tareas domésticas esenciales.
El desconectar de la rutina del trabajo es una actividad muy saludable y ayuda a reanudar el trabajo con más entusiasmo.
El progreso ha traído muchos adelantos que hoy en día no les damos importancia, porque nunca hemos carecido de ellos, y parece que siempre han estado allí, pero... nada más alejado de la realidad.
Lo que para nosotros es algo cotidiano y muy cómodo, como por ejemplo, dar un grifo y que aparezca agua, para nuestros antepasados era algo impensable, debido a que, en aquel tiempo, no existía el agua corriente y por tanto, no estaba instalado en las casas.
La educación se considera hoy como un bien tanto de consumo como de inversión, aunque en realidad hasta 1950 se la valoró sólo como un bien de consumo, como algo que se da para la mejora personal del individuo.
La historia ha sido testigo del enfrentamiento de 2 posturas por imponerse, sería la contraposición entre la escuela Tradicional y la escuela Nueva.
Nosotros vamos a describir la escuela Tradicional, donde la importancia está en los educadores y en aquello que se da al pasivo educando. Acentuándose la función del educador en detrimento de la actividad del educando. En éste marco se acuñó el lema: “La letra con sangre entra”, reflejándose, con esta expresión, que la mano dura era la mejor forma de hacer aprender las cosas a los niños.